Un día de pesca.
Para mi familia la pesca es
una tradición mi abuelo fue pescador gran parte de su vida, en pláticas
comentaba que: “cada ladrillo de mi casa era un atún que paso por mi lomo”, mi
padre no se dedicó a la pesca como oficio si no como deporte, debido a esta
tradición es que a mí me apasiona el mar y les puedo compartir este relato.
Despiertas antes que el sol
salga, verificas una vez más que el equipo este completo y en forma, enganchas
el bote al auto y emprendes viaje. Para llegar al puerto de destino es
necesario tomar unos minutos rumbo al sur por la carretera de Ensenada, al
llegar el viento rompe en el mar al igual que las olas espumantes en la clara
arena. Hace frio penetrante, en ese momento en el que el sol apenas sale,
pareciera que la batalla entre el día y la noche dejan una tempestad
congelante. A pesar del viento y las olas, el mar luce noble lo cual no
complicara la entrada del bote al agua, sin embargo, siempre es algo delicado y
de cuidado, ya que un descuido y una ola pueden volcar el bote, para
introducirlo al agua es necesario de al menos tres hombres: uno dentro del bote
que maneje el motor, uno en el auto dirigiendo el remolque hacia el mar y otro
que debe hundirse hasta casi lo hombros para dirigir la popa del bote.
La entrada del bote al mar fue
un éxito el mar estuvo tranquilo esta vez, todos esperamos que así sea al
regresar a tierra, ya estando en el mar nos alejamos de la costa para buscar
algún gran pez. Se navega alrededor de dos horas a tres hacia el este, cuando
el agua cambia de color de verde a color azul es necesario iniciar con lanzar
los señuelos al agua, mi abuelo me contaba que el cambio de color es debido al
cambio de temperatura el agua azul es más cálida, los grandes peces se
encuentran en aguas cálidas. Los señuelos se lanzan, se baja la velocidad del
bote, se pone una alarma en el carrete de la caña. Los señuelos simulan un pez
y son arrastrados por el bote, es por eso que la velocidad se baja, se recorre
de un lado al otro y se observa la actividad en el sonar este muestra la
actividad de los peces así como la profundidad en la que se encuentran.
La alarma en el carrete es
necesaria ya que si algún pez se engancha este al tirar de sedal provocara un
sonido chillante, para así los demás recoger los demás señuelos y evitar que el
pez enrede con los demás sedales. Este método de pesca mi padre lo denomina
troleo, pero no es el mismo significado que Facebook nos ha enseñado, el troleo
es principalmente para peces de corrida como los tunidos, el pez dorado,
marlín, vela, jureles entre otros peces de gran velocidad. En este viaje de
pesca, troleamos alrededor de tres horas sin suerte ningún señuelo tuvo éxito,
a pesar de que cambiamos de color, tamaño y estilo.
El cielo se nublo y comenzó a
hacer viento, lo cual provoco que el mar se pusiera intenso en cuestión de
oleaje nos obligó a regresar a la bahía, ya que nuestro bote no es de gran
tamaño. Al regresar a la bahía optamos por otro método de pesca que es por
medio del cebo o carnada, el cual para mi es aburrido, buscamos una piedra con
actividad en de peces en el sonar y lanzamos los cédales, con dos o tres
anzuelos y un plomo, este método consta de esperar a que algún pez muerda,
realmente si funciono y logramos sacar algunos peces de buen tamaño, pero en
este método no existe la lucha contra el pez, debido a que el pez se encuentra
a una gran profundidad y al sacarlo a la superficie este muere descomprecionado
y no compite, tal vez esta sea la razón por la cual no me gusta este método, en
fin estuvimos alrededor de una hora, hasta que la marea nos movió de la roca y
ya los peces no mordían.
Decidimos buscar una sombra
para comer un poco antes de regresar a tierra, por lo que nos acercamos a la
costa cerca de unos cerros que hacían buena sombra, mi padre comió y comenzó a
castear, este es otro método el cual utiliza un señuelo con un determinado peso
para poder lanzarlo y recogerlo, esto simula un pez y provoca que muerda, mi
padre en ese momento que todos comíamos realizo dos tal vez tres tiros y el
gran pez mordió, en ese momento yo reposaba en la popa del bote escucho los
gritos de mi padre y veo que la caña está apunto de doblarse, en el momento de
la pelea mi padre menciona que es un jurel ya que esta especie de pez tiene
gran fuerza y opto por permitir que el pez arrastrara el sedal para que
perdiera fuerza luego mi padre con paciencia recogía un poco.
La batalla duro algunos
minutos tal vez diez o quince, fue una pelea de ceder y recoger, hasta que por
fin el gran pez cedió y se convirtió en pescado, yo me emocione mucho igual que
todos los del bote, recuerdo que al ver los ojos del pescado yo esperaba una
mirara de coraje como en otros peces que había capturado, pero este lucia
agotado ya sin ganas de pelear.
Después de que mi padre pesco
el jurel, llamamos a mi madre para que comprara todo para hacer un pescado
zarandeado con el jurel y un ceviche con el demás pescado, invitamos a mi
familia, esa es otra tradición después de un buen día de pesca una buena cena
con toda la familia y amigos, platicamos anécdotas del día de pesca comimos
delicioso y pasamos un buen rato, esto es ¨Un
día de pesca¨.
https://www.youtube.com/watch?v=-sv8ZoETTk0 en enlace lleva a ese día de pesca fue hace cuatro o cinco años.
Gran experiencia, sinceramnete no conocía mucho acerca de ésto, pero me gustó. Quizás hubiera sido conveniente separar por parrafos para facilitar su lectura. También hay que tener en cuenta el uso de acentos. D:
ResponderBorrarPero en general muy bien. :)
No pensé que la pesca fuera tan dificil. Se agradece que compartas este tipo de cosas.
ResponderBorrarMe gusto mucho como relatas y describes las situaciones de tu experiencia para que podamos comprenderlo a la perfección. Sin embargo, hay unas cuantas palabras que estan mal escritas y a mi parecer también abusas un poco de las comas. Considera separar tus ideas con los puntos.